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Ganadores I Concurso Literario: Prosa, Bachillerato y FP


Continuamos publicando los textos ganadores de nuestro I Concurso literario. En este caso, la modalidad de Prosa, en la categoría de Bachillerato y FP.

Ya sabes que, al tratarse de textos muy largos, aquí te ofrecemos solo el principio, seguido del enlace de descarga del archivo pdf.

Damos la enhorabuena a los ganadores y esperamos que disfrutes de la lectura.


ATRAPADO

AUTORA: María Ruiz Verdugo

Primer Premio Prosa, Bachillerato


Atrapado. Así me sentía en aquellos instantes, instantes en los que sólo escuchaba mi agitadarespiración acompañada de pequeños escalofríos provocados por una fina capa de sudor que bañaba mi piel. Las lágrimas brotaban de mis ojos sin control alguno, no sabía qué hacer y tampoco sabía qué estaba pasando. Me encontraba perdido en lo conocido, en aquello que llevaba viendo durante años y que hasta ese entonces me había hecho feliz.


Decidí que lo mejor sería levantarme de aquella cama, tal y como llevaba haciendo todos los días desde hacía diecisiete años. Aquel ambiente en el que me encontraba era de lo más irónico, aquella calma y paz que flotaban en la habitación se encontraban en suave armonía, en contraste a cómo me sentía yo en aquel instante. Comencé a dar vueltas lentamente y sin detenerme intentando tranquilizarme y calmar la angustia que sentía, pero no tuve tiempo de hacer gran cosa cuando sin previo aviso, mi madre irrumpió en el cuarto con el desayuno en la mano y una radiante sonrisa que iluminaba su ya envejecido rostro. A pesar de que a veces no me había portado bien con ella, llegando a gritarle y en alguna ocasión levantarle la mano, yo siempre le estaría agradecido enormemente por todo lo que hacía por mí, aquellos detalles que otras madres no tienen con sus hijos, me daba cariño y amor, ella siempre estaba cuando yo la necesitaba.


Sentado en la cama mirando hacia la pared que tenía al frente, comencé a sentirme másrelajadoamedidaqueterminabaconeldesayuno,solamentequeríapensarque todo había terminado, que estaba realmente en casa, así que comencé mi mañana como otra cualquiera, intentando restarle importancia a los acontecimientos sucedidos recientemente que probablemente no fueran más que una pesadilla.


De repente

AUTOR: Elena Sabas Carvajal

Segundo Premio Prosa, Bachillerato


De repente sentí que algo me estaba mirando. Abrí los ojos. Mi gato estaba sentado en la mesita de noche traspasándome con su mirada. Llevaba años despertándome de esa forma que tan poco me gustaba, sin embargo, todavía no me había acostumbrado. Acto seguido, la alarma empezó a sonar.

—Tan puntual como siempre Señor Bigotes— dije a mi mascota como si de una persona se tratase.

Ese día iba a ser el primero en mi nuevo instituto. Llevaba ya un mes viviendo en aquella ciudad pero no había podido seguir con mis estudios hasta ese momento debido a mi hospitalización. Me levanté sin perder ni un segundo más. Estaba muy cansada ya que me había quedado despierta hasta tarde leyendo un libro llamado “Espinas” que me había recomendado la bibliotecaria. Me vestí y bajé a desayunar la tostada que mi madre siempre me dejaba hecha antes de irse a trabajar. Por muy rápido que fuese, siempre terminaba llegando tarde a todos lados, y ese día no iba a ser la excepción. Salí de mi casa corriendo. El médico me había dicho que no debería de esforzarme, pero no tenía opción. Prefería correr el riesgo y llegar a tiempo pues, ¿qué impresión le iba a dar a mis nuevos compañeros?

Tras cinco minutos corriendo, que a mí me parecieron horas, llegué al parque de detrás de mi instituto. No pude pararme a admirar las preciosas flores de cerezo que caían y llenaban el suelo pues escuché el sonido de la sirena. «Mierda, mierda, ¡mierda!», me dije a mí misma.

La entrada al instituto estaba a la vuelta de la esquina. Saqué el horario mientras estaba corriendo. Mi primera clase era en el aula 106. Nada más poner un pie en el edificio, sentí que perdía el control de mi cuerpo. «Me voy a desmayar», pensé mientras caía al suelo.

Una fragancia desconocida hizo que recuperara los sentidos. Estaba en una cama muy cómoda y escuchaba a gente hablar en la habitación donde me encontraba.

—La joven señorita todavía no ha despertado—dijo una mujer con un tono de preocupación. —Estoy segura de que despertará pronto. Ella siempre ha sido alguien fuerte—respondió otra mujer que por su tono de voz parecía algo mayor que la primera.



EL PLAN DE DERIVA

AUTOR: Pablo Buza Mira

Mención Especial Prosa, Bachillerato


Sólo eran unas pequeñas y coloridas estatuas de plástico que decoraban los pasillos y las habitaciones de un lujosohotel del centrode Sevilla. Sí, eran como aquellas que representaban al típico chico guapetón y ligón de barrio. Eran como el logotipo de una empresa o de una bebida energética.


CAPÍTULO I

El Hotel “Deriva”, del centro de Sevilla, se sumaba a la implantación de sus propias estatuillas de plástico en la mayoría de sus instalaciones y habitaciones. Era la moda de la época. Cada hotel tenía que colocar unas estatuillas que les representara. Suena divertido e interesante, ¿verdad?

Los huéspedes y nuevos clientes del hotel esperaban ansiosos y excitados delante de las grandes, doradas y relucientes puertas del hotel Deriva. Había una inmensa cola, tan extensa era que parecía que iba a rozar el firmamento. Todo el mundo quería ver cómo eran las “estatuas derivas”. Así llamó el hotel “Deriva” a sus estimadas figurillas.

Se comenzó a escuchar un estruendo peculiar. ¡El hotel iba a abrir sus puertas! Miles de aplausos empezaron a invadir el pequeño ruido que desprendía ese timbre tan característico de un hotel. La multitud comenzó a entrar.


 
 
 

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